…hasta que el abuelo se hizo cargo de tus miedos
AGUARDAS, reloj en mano:cuentas los segundos que separan al rayo del trueno, tras la ventana.
Eran pavorosas las tormentas de verano en el campo-sobre todo por la noche, cuando el cielo era una bóveda que parecía romperse y el viento arrojaba lúgubres zarpazos de lluvia negra contra las ventanas. Eran pavorosas esas noches. Y lo siguieron siendo hasta que el abuelo se hizo cargo de tus miedos y te explico el secreto de las tronadas, te habló de la velocidad de la luz y de la del sonido, te enseño a calcular a que distancia caían los rayos-te dijo que sólo en el justo centro el rayo iba acompañado del trueno. ¿Te advirtió también que su coincidencia exacta significaba inevitablemente la muerte-que significaba ser alcanzado por el rayo?Tal vez-en todo caso,ahora lo sabes. Ahora has visto el rayo y aguardas, contando los segundos que separan a lo que ya ha ocurrido de lo que va a ocurrir-calculas tu distancia.
Estás ahí,en suspenso.
Miguel Morey
Deseo de ser piel roja
Anagrama,1994.Barcelona