Congelan expresiones que arden.
Percia
Transportan,lanzan, acogen, emociones.
Fijezas qué hechizan.
Inmovilidades qué enferman.
Alianzas de sentimientos con las formas.
Se endurecen en las confesiones, se ablandan en las confidencias.
Una existencia porta innumerables rostros. Ningún hablante escapa a esta condición.
Ni reales ni falsas: verosímiles de la emoción
Fragmentos del libro de Percia,Marcelo. Estancias en común- 1a ed. – Adrogué: Ediciones La Cebra, 2017. Ilustración Dana Jasovich
El arte de las marionetas no interesa para decir que somos manejados como títeres o muñecos inertes,sino para concebir que vivimos cuerpos históricos a los que pertenecemos más de lo que esos cuerpos nos pertenecen.
Cada marioneta actualiza una vida que siente, habla, canta, actúa pasiones.
La manipulación no se oculta ni se disfraza.
El teatro exhibe su condición ilusoria.
Tres marionetistas, un relator, un músico, espectadores y espectadoras, se necesitan para animar a cada figura de madera.
¿Vivimos existencias movidas por pasiones? ¿Hablantes hablados por narrativas que parecen emanar de los cuerpos proviniendo de voces y ritmos que soplan en la historia?
¿Cuántas energías concurren para habitar un dolor? ¿Cuántos movimientos para componer la decisión de un puño en alto o la mano sobre la boca que detiene una sonrisa?(…)
¿Cuantas vidas para concertar el momento efímero de una sola existencia?
El arte de las marionetas no interesa para decir que somos manejados como títeres o muñecos inertes,sino para concebir que vivimos cuerpos históricos a los que pertenecemos más de lo que esos cuerpos nos pertenecen.
(máscaras)- Marcelo Percia, estancias en común- 1a ed.- Adrogué :
Ediciones La Cebra, 2017.Ensayo Psicoanálisis Filosofía
El problema del adolescente no es que ignore cosas, sino que sabe demasiado. Es un momento de saber sobre la inconsistencia de ciertas promesas. De confrontar a los imposibles para inventar una nueva manera de relacionarse. Encuentro brutal con los límites a una omnipotencia infantil que en algunos aspectos parece mantenerse intacta.
La adolescencia es ese difícil pasaje del intimismo del lazo familiar a un nuevo lazo social.
El problema del adolescente no es que ignore cosas, sino que sabe demasiado.
Es un momento de saber sobre la incoherencia de ciertos discursos sociales hegemónicos, de la inconsistencia de ciertas promesas.
Los adolescentes suelen buscar forzar los límites para inventar una nueva manera de relacionarse con los otros.Con los suyos.
Se trata de una búsqueda de nuevas virtudes, en efecto están inventando un mundo nuevo.
Confronta a los otros, a los límites, a las leyes, a la impotencia, a los imposibles.
Es el encuentro brutal con los límites a una omnipotencia infantil que en algunos aspectos parece mantenerse intacta.
Se trata de estar firmes pero acompañando, recibiendo las interpelaciones, como parte de ese tránsito.
Esa operación del adolescente puede realizarse siempre y cuando no se produzcan intervenciones que hagan obstáculo a ese movimiento vital.
La decisión va de la mano de la angustia cuando avanza ciega.
La figura de la decisión planea sobre lo indecidible.(…)
Las decisiones no implican La decisión.
Están las que se toman porque sí : por gusto o capricho, por inercia o comodidad; están las que se asumen sin otra opción o las impuestas por hechos y circunstancias inapelables. Están también, las que se adoptan en contra de la corriente y a pesar de lastimar a otros queridos con ese acto.
Derrida llama “esencia indecidible” a ese soporte impreciso que decide cuando no se sabe qué hacer, porque nadie sabe qué hacer en una situación así o porque las instrucciones sociales y morales sobre qué se debería hacer han estallado o no son creíbles o son controversiales.
Entonces, lo indecidible presenta el horizonte sobre el que se expresa la decisión. La decisión no interesa, en este libro por el resultado de su acción, sino como figura que incide en una vida.
Composición, tomado de Decisión Percia,Marcelo sujeto fabulado ll:figuras-1a ed.- Adrogué:Ediciones La Cebra, 2014
Se podría responder: habla la culpa, habla el desafío, habla la moral, habla el heroísmo, habla la ambición, habla el abandono, habla el dinero…
No habla alguien que está antes del decir (…)hablan figuras que habitan vidas hablantes creando la ilusión de existencias que sienten culpa, asumen desafíos, acarrean una moral, se comportan con heroísmo, experimentan ambición, sufren abandonos, se representan teniendo o no teniendo dinero.
Protagonizamos vidas que no gobernamos. Un no dominio peculiar que nos hace creer que podemos mandar. Un no gobierno que se presenta como libertad.
Tal vez estos tiempos asuman la tarea de terminar de desprenderse de las ideas de esencia, sustancia, fundamento.
¿qué sucede si se intenta pensar, hasta las últimas consecuencias, sin la fábula de sujeto? (…)
Sujeto, sitio propicio para las adherencias: para que se le peguen categorías. Sujeto, espacio de paredes inexistentes, aptas para que se adhieran figuras como ventosas.
Las categorías avanzan con sus jugos viscosos: mientras la atribución parece enunciativa, la adherencia sugiere la pegajosidad.
Composición/fragmentos a partir de Marcelo Percia-Sujeto fabulado l : notas.-1a ed.- Adrogué Ediciones La Cebra, 2014
Tiene más de noventa y está internada en la sala de un hospital público. -¿Dónde están mis zapatos?, pregunta a la enfermera. -¿por qué, abuela,se piensa ir? -No -Y,entonces, para qué los quiere? -¡Los quiero porque si!A veces, el porque sí sostiene la única libertad posible
Si impotencia es orgullo herido que pretende todo,impoder es potencia de lo limitado
En el impoder vive el entusiasmo por lo que aún no se puede pensar.
En el impoder reside el secreto de la potencia clínica .
Cada encuentro clínico termina con un límite(dejamos, por hoy, acá) y una promesa (seguimos la próxima).
El diálogo clínico des-piensa:intenta desprender, poner en entredicho o en narrativa opcional, eso que se piensa en la ilusión que llamamos nosotros mismos.
Diálogo que, por momentos, imita el vértigo del sueño.
“Pensar es arrojar los dados”,escribe Deleuze (1972).
Clínica (si no como experiencia de des-sujeción) como risa que desafía la solemnidad de las figuras que pretenden abolir al azar.
Composición fragmentaría del libro de Marcelo Percia:sujeto fabulado I notas
Puede ser también hueco en que dos soledades invisibles que se saben irremediablemente solas
Se aproximan sin esperar completar nada
Merleau Ponty advierte esta ambigüedad del amor, observa que cuando el narrador de En busca del tiempo perdido de Proust, se pregunta si ama de verdad a Albertine, no puede decidirse: como siente que la desea cuando ella se aleja, infiere que no la ama, pero cuando ella muere,ante la evidencia de esa lejanía sin retorno, se da cuenta de que la necesita y confirma que la ama. Merleau- Ponty se pregunta “si Albertine le fuera devuelta,¿la seguiría amando?”.Nunca sabremos, dice, si el relator quiere a Albertine o ama la posibilidad de perderla, si ama a esa mujer o enloquece celoso cuando siente que la muerte se la arrebata.
El amor que suele segregar una tela tenue e invisible, puede ser también hueco en que dos soledades invisibles, que se saben irremediablemente solas, se aproximan sin esperar completar nada. El amor es felicidad, pero desembarazado de la experiencia de la angustia, es mueca congelada de una posesión sin vida.
Cap.9 Angustia : afección anticapitalista
Marcelo Percia Inconformidad arte política psicoanálisis Ediciones La Cebra,2011