Category ArchiveAislamiento Coronavirus

Aislamiento-Coronavirus

¡Felices Fiestas! ¡Feliz Año Nuevo! [Psicología clínica-Psinomades]

Desde los Afectos

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el por qué de los niños tiene un porqué.
Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber cómo pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
Cómo hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida…

Daniel Russo Rendo

Efectos Psicológicos del Confinamiento

Confinamiento-Tiempo para pensar/reflexionar «Demasiado tiempo sin verte y demasiado verte sin tiempo» Carlos Sadness

Efectos psicológicos post confinamiento en adultos

¿Los síntomas que se agudizaron durante el confinamiento o se presentaron en la des-escalada están asociados necesariamente
al temor por contraer el virus?
Cuando creías que lo tenías todo controlado…El shock, las distancias, el contagio, la muerte, el encierro.
El quedarnos en casa o donde estuviésemos. 
¡Vivíamos acelerados y no se podía parar! Tiempos de sostener la ambigüedad y tranquilizarse.

Efectos psicológicos post confinamiento en adultos

¿Parar te obligó a pensar/reflexionar en las cosas que verdaderamente te importan?

Efectos psicológicos post confinamiento en adultos

Un pensamiento al que llamas «negativo»puede ser la llave que abre la puerta a un paisaje diferente.
Tal vez lo que te asusta es volver a la «normalidad», después de lo que has visto/sentido.
Identificar lo que no quieres en tu vida puede ser un acto creativo y sanador.

Efectos psicológicos post confinamiento en adultos

Un síntoma de orden psicológico (ansiedad) puede ser similar de una persona a la otra, las condiciones de posibilidad para que se instale y permanezca no son las mismas de una persona a otra.
El qué es, nos lleva al que nos pasa.
Y el que nos pasa, al como.
Es un trabajo singular y creativo al interior de la terapia.



 

 

 

 

El virus de los celos

En el abrazo, la confianza se estrecha con la desconfianza.

Cuando los celos se apoderan del amor, el amante queda a merced de una máquina paranoica de pensar. La memoria retiene todo: entrevé en cada detalle el signo de una terrible mentira.

Los celos condenan al amante al trabajo incesante de la interpretación.

Deleuze (1964) advierte leyendo a Proust que los celos componen la enfermedad posesiva del amor. Los celos fabrican un quien celoso ahogado en pensamientos que cree propios.

Los celos no se interesan por la verdad, su pasión reside en la sospecha.

La conjetura celosa practica la astucia y la imprudencia.

La paranoia hace creer que todo se maneja desde un lugar o una razón que permanece oculta.

Composición de fragmentos.Extraído de Marcelo Percia, sujeto fabulado I : notas – 1ºed.- Adrogue:Ediciones La Cebra,2014.

A veces, el miedo deviene pánico; otras, visión herida de lo inadmisible

La vida en común no está amenazada por el miedo, sino por la desigualdad que oculta privilegios que lastiman. El Capital desprecia la vida que, sin embargo, necesita.

A veces, el miedo deviene pánico; otras, visión herida de lo inadmisible.
De pronto, nos damos cuenta de que la salud consiste en el olvido transitorio de un continuo estado de vulnerabilidad.

A veces, solo alivia el olvido… Abundan retóricas ensañadas y belicosas,que sostienen que el virus actúa por venganza o que estamos en guerra o que se trata de un enemigo invisible.
La vida en común no está amenazada por el miedo, sino por la desigualdad.

Percia Marcelo

Cuidar la vida supone la común decisión de cambiar lo que la está dañando

Distancias decididas en común no merecen llamarse aislamientos
Distancias que cuidan suspenden contactos, pero no cercanías 
Cuidar la vida, supone todavía algo más difícil: la común decisión de cambiar lo que la está dañando
El común cuidado no enlaza, no enreda, no demanda: solo está ahí, como disponibilidad que se hace presente cada vez que se la necesita
El común cuidado de cercanías que deciden protegerse con amorosas distancias, ¿puede gravitar más que vigilancias y controles?
Diferentes pestes arrasan la vida en común
Una, la enfermedad del miedo. Otra, la enfermedad de la indiferencia
Cuidados se entienden más con respetos que con miedos
Respetos saben que no tienen potestad sobre nada
El común reír -no la burla ni la ironía que lastima- ayuda a respirar

Marcelo Percia

 

 

Eran pavorosas las tormentas de verano en el campo…

…hasta que el abuelo se hizo cargo de tus miedos

AGUARDAS, reloj en mano:cuentas los segundos que separan al rayo del trueno, tras la ventana.

Eran pavorosas las tormentas de verano en el campo-sobre todo por la noche, cuando el cielo era una bóveda que parecía romperse y el viento arrojaba lúgubres zarpazos de lluvia negra contra las ventanas. Eran pavorosas esas noches. Y lo siguieron siendo hasta que el abuelo se hizo cargo de tus miedos y te explico el secreto de las tronadas, te habló de la velocidad de la luz y de la del sonido, te enseño a calcular a que distancia caían los rayos-te dijo que sólo en el justo centro el rayo iba acompañado del trueno. ¿Te advirtió también que su coincidencia exacta significaba inevitablemente la muerte-que significaba ser alcanzado por el rayo?Tal vez-en todo caso,ahora lo sabes. Ahora has visto el rayo y aguardas, contando los segundos que separan a lo que ya ha ocurrido de lo que va a ocurrir-calculas tu distancia.

Estás ahí,en suspenso.


Miguel Morey
Deseo de ser piel roja
Anagrama,1994.Barcelona

Defender la alegría como un principio defenderla del pasmo y las pesadillas

Poema de Mario Benedetti

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
y de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar, y también de la alegría.

Pantallas-velocidad-inmediatez-ansiedad

¿Encuentros cara a cara, contiguos en tiempo y espacio, difieren de las instantáneas cercanías en las distancias?

¿Las comunidades en red, difieren de las juntada en una esquina?

¿La inmediatez de respuestas, difiere de la demora incierta de una carta?

¿La velocidad de la ocurrencia, difiere de la palabra calculada de la correspondencia en papel que admitía ensayos, correcciones, aplazamientos? (…)

¿Un mundo virtual difiere de un mundo (considerado) real? 

Fragmentos de estancias en común. Marcelo Percia

Cuando la conexión se torna obsesión

Pantallas
Superficies por las que pasa la vida
Pasa tantas horas frente a ellas que no está seguro si las experiencias que tiene las ha vivido.
Cautivan enclaustrando, enclaustran cautivando.
La vida en común transcurre como variación de encierros.
La amistad con el encierro se llama claustrofilia
Refugio, asilo, retraimiento: guardarse en un lugar seguro que contiene, arropa, abraza.Lo visto tiene tanta consistencia como lo vivido, porque no sólo se ve, se vive en los monitores.

 La conexión se torna obsesión.

Marcelo Percia estancias en común- 1a ed.- Adrogué :Ediciones La Cebra, 2017.Ensayo Psicoanálisis Filosofía

 

 


 

Amores: Ilusionan ataduras deseadas

No aman personas, aman encantos. Aman entusiasmos, alegrías, furias, inteligencias, suavidades, modos de mirar o tomar café por las mañanas. Aman a la vez diferentes encantos. No aman diferentes personas a la vez: aman momentos únicos, irrepetibles, impersonales. No se declaran, se hacen. Tal vez no se trata de encontrarse, sino de perderse: soltar amarras. ¿Quién puede algo así? ¡Ah…la atracción de los cuerpos!

Fragmentos del libro de Percia,Marcelo. Estancias en común- 1a ed. – Adrogué: Ediciones La Cebra,2017.