La Ansiedad (no puedo respirar, se me acelera el corazón, siento presión en el pecho, me asusto) puede ser el umbral que permite la entrada al trabajo de otras problemáticas que afectan al consultante. Como puede ser el consumo.
Consumo de cualquier sustancia (alimento, drogas, psicofármacos, trabajo, etc.).
En tal caso, la ansiedad solo sería un síntoma que se iría disolviendo como efecto de un trabajo focalizado en otro lugar.
D. es una joven que llega a la consulta por ansiedad, al poco de andar, en el relato… liga la ansiedad a una afección de culpa, al no poder parar.
“Después del lleno, empieza la culpa. Me atraganté con la comida, me dio ansiedad”. Luego veremos como no puede parar en muchos sentidos.
Una primera entrevista no alcanza para trabajar de manera diagnóstica, es necesario al menos cuatro para desplegar lo que se juega en lo personal e impersonal, para que un malestar se instale y no se mueva.
En una sociedad de consumo, el exceso es la norma y el adicto su producto.