La vida en común no está amenazada por el miedo, sino por la desigualdad que oculta privilegios que lastiman. El Capital desprecia la vida que, sin embargo, necesita.
A veces, el miedo deviene pánico; otras, visión herida de lo inadmisible.
De pronto, nos damos cuenta de que la salud consiste en el olvido transitorio de un continuo estado de vulnerabilidad.
A veces, solo alivia el olvido… Abundan retóricas ensañadas y belicosas,que sostienen que el virus actúa por venganza o que estamos en guerra o que se trata de un enemigo invisible.
La vida en común no está amenazada por el miedo, sino por la desigualdad.
Percia Marcelo